13 personas nos confiesan como fue su deficiente cita de Tinder

El verdadero terror no unicamente esta en las travesi­as, sino en tu telefono movil. Se demuestra en todos estos encuentros a ciegas

La empleo Con El Fin De atar Tinder presume sobre narrar con mas de 20.000 millones de matches (o sea, de coincidencias dentro de dos seres que se han atraido mutuamente) en su breve e intensa trayectoria: nacio, aunque fue cuando se hizo enormemente popular. Asimismo se enorgullece al asegurar que son 20 millones de matches diarios las que acontecen en esta app. Sin embargo lo que semejante ocasii?n nunca sepan las creadores es que de las 1,5 millones de citas semanales que deben punto debido a la encantamiento de el ligoteo por medio de smartphone, un sinfin de ellas bien podrian ser pulpa de la gama de terror.

Encuentros sobre ciencia ficcion, citas orientales con giros freudianos asi­ como quedadas en las que la gula gana a la lascivia. Existen experiencias excesivamente buenas, aunque nosotros hemos recabado las que no acabaron de el al completo bien. La advertencia que hemos aprendido al repasar estas experiencias es que el acontecer persona seri­a apto sobre tropezar en la misma roca dos veces, aunque si Tinder entra en esparcimiento, los tropiezos se producen con autenticos (y en ocasiones aterradores) desconocidos.

La novia se creia que yo era Grey

“Cuando le pregunte que demonios estaba haciendo, me explico que habia un aparecido en la habitacion”

Un relato sensual narrado por Jose Luis, un disenador grafico de 32 anos

“Quede con una chica despampanante sin intermediarios en mi residencia. En cuanto se tumbo en la cama, me pregunto si tenia una cosa de pegarle. Le aclare que no tenia intencion muchas de ponerle la mano encima –al menos de esa forma– desplazandolo hacia el pelo se ofendio tremendamente. Al final, terminamos durmiendo cada uno mirando a un ala en la cama y no ha transpirado ni nos tocamos. Me asuste”.

Entre fantasmas

Un aproximacion en la tercera etapa de Laura, una enfermera sobre 29 anos

“Tengo una extrana obsesion con las musicos, debido a que cuando veo en Tinder una foto sobre un varon agarrando una guitarra, doy automaticamente al boton sobre like. Quede con un guitarrista y fui a su vivienda, que estaba en la sierra madrilena. El sexo confirmo que el trayecto no habia merecido la pena, top sitios de citas asiГЎticas pero eso nunca fue lo infimo. Al regresar de el banera la manana siguiente, me lo encontre apoyado en la cama, desnudo y mirando hacia la ventana. Me indico con el dedo que me callara asi­ como se aproximo a las cristales. Empezo an agitar los brazos igual que si afuera un pajaro, se puso sobre rodillas y repto inclusive aproximarse a la cama, igual que En Caso De Que estuviera buscando alguna cosa. Cuando le pregunte que demonios estaba practicando, me explico que habia un espiritu en la habitacion. Me vesti desplazandolo hacia el pelo le dije que tenia que irme, aunque me rogo que me quedara de hallar al trasgo. Volvi al banera desplazandolo hacia el pelo al regresar, se comporto igual que En Caso De Que ninguna cosa hubiera pasado. Se empeno en acompanarme al coche, aunque acelere igual que En caso de que hubiera un manana”.

Lascivia VS gula

La historia gastronomica contada por Jesus, un informatico de 33 anos de vida

“en otras palabras: me habia tendido la fraude Con El Fin De saber si estaba observando a diferentes seres. Aclaro que ella si lo estaba haciendo”

“Me hice un perfil en Tinder Con El Fin De aprovechar la oferta de Domino’s Pizza sobre All you can eat. No tenia con quien mantenerse asi­ como anuncie en Tinder que queria consumir pizza. No buscaba noviazgos ni sexo, era un acto puramente utilitarista, por consiguiente creo que Tinder es una buena medio de esta clase de negociaciones. Invitaba yo, porque 14 eurillos me parecia economico de consumir 3 pizzas, ?no? Hice 3 match, aunque ninguna queria comer pizza, porque creian que era una gracieta. Al final, quede con la fotografa, amante del celuloide y no ha transpirado los libros. La indie, vamos. Pero yo queria comer. Fue un armonia sport: cada individuo comio lo suyo. Me comi tres pizzas medianas al bourbon, lo que despejo todo dificultad sobre que buscara sexo. Me di cuenta sobre que comerme tres pizzas del Domino’s era mas complejo que dar con sexo, aunque mas sencillo que hallar el amor”.